La sabiduría en la creación de Dios (Proverbios 30:24-28)

Idea central

A través de las lecciones de las hormigas y las langostas, Agur nos enseña la importancia de la preparación y la unidad para enfrentar los desafíos de la vida y avanzar en el reino de Dios.

Contexto bíblico

El proverbista Agur presenta cuatro pequeñas presenta criaturas que enseñan sabiduría: las hormigas, los conejos, las langostas y las arañas. A pesar de su tamaño y debilidad, estas criaturas muestran cualidades como la diligencia, la preparación, la cooperación y la adaptabilidad. Agur nos invita a aprender de su sabiduría para enfrentar los desafíos de la vida. Examinaremos dos.

Expliquémoslo

1. Se sabio con tu preparacion

El autor destaca la creación de Dios y la sabiduría que impregna su diseño, usando ejemplos de criaturas pequeñas que nos enseñan grandes lecciones. Las hormigas, a pesar de su pequeño tamaño y su aparente debilidad física, nos enseñan la importancia de la preparación. Son un claro ejemplo de sabiduría, ya que, aunque no poseen fuerza para competir con otras criaturas más grandes, se destacan por su trabajo arduo y su capacidad para prever el futuro.

Este comportamiento de las hormigas, que almacenan comida para el invierno, nos recuerda que debemos prepararnos no solo en lo físico, sino también en lo espiritual. Tal como las hormigas se preparan para el invierno, debemos prepararnos espiritualmente atesorando la palabra de Dios en nuestros corazones, para que esté presente en los momentos de dificultad (Salmo 119:11). Además, esta lección de preparación es aplicable también en nuestras finanzas. Ser sabios con los recursos que Dios nos ha confiado y administrarlos adecuadamente es importante para enfrentar los desafíos económicos que puedan surgir. A veces caemos en la tentación de justificar nuestra falta de acción con el argumento de que "vivimos por fe", pero la verdadera fe se muestra a través de nuestra diligencia. La fe activa nos lleva a confiar en Dios, pero también a ser responsables con lo que se nos ha encomendado. Como las hormigas, nuestro trabajo arduo, nuestra planificación y nuestra dedicación nos conducen a la seguridad y la provisión, sabiendo que Dios honra a aquellos que son fieles con lo que tienen.

  • Confía en Dios, pero también sé responsable y diligente con lo que te ha encomendado

Qué aprendemos: Debemos ser personas preparadas


Preguntas para discutir 

¿Qué lecciones prácticas podemos aprender de las hormigas sobre la preparación y la perseverancia?

2. Se sabio trabajando en unidad

Otro ejemplo que el autor describe son las langostas, criaturas que no tienen rey, pero avanzan juntas en filas. En tiempos bíblicos, los grupos de langostas eran una fuerza aterradora. Individualmente, una langosta es débil e insignificante, pero cuando se desplazan juntas, pueden devastar grandes regiones. La falta de un líder central no obstaculiza su efectividad; al contrario, trabajan en unidad de manera instintiva. Esta imagen resalta cómo la coordinación y la cooperación pueden hacer que hasta los seres más pequeños sean poderosos.

Imaginemos si aplicáramos este nivel de unidad en nuestra iglesia. Si trabajamos juntos como iglesia, uniendo nuestros dones y recursos, podemos avanzar mucho más lejos por el reino de Dios. Todos pertenecemos al cuerpo de Cristo y Cristo es la cabeza de la iglesia (Colosenses 1:18). Por eso, debemos valorar el hecho de pertenecer al cuerpo de Cristo, dejar atrás la mentalidad solitaria en la que creemos que podemos progresar solos, cuando en realidad, trabajar en unidad es sabio (1 Corintios 1:10) . Esta enseñanza nos desafía a valorar la iglesia, trabajar juntos y recordar que cuando hay unidad, Dios puede usarnos poderosamente.

  • Deja de pensar que puedes avanzar solo y enfócate en trabajar en unidad

Qué aprendemos: Podemos llegar más rápido solo, pero más lejos juntos. Trabajemos en unidad.

Preguntas para discutir
¿Cómo podemos trabajar juntos como iglesia para avanzar más en el reino de Dios?


¿En qué áreas de tu vida sientes que has estado operando de manera aislada, y cómo puedes empezar a trabajar en unidad?

Llamado a la acción

Siguiendo el ejemplo de las hormigas y las langostas, comencemos a prepararnos diligentemente en lo espiritual y trabajemos juntos como cuerpo de Cristo.

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